martes, 26 de abril de 2011

Templarios: mito y realidad


El pasado día 3 de marzo se pronunció una conferencia con este título a cargo de Jesús Márquez, de la Organización Internacional Nueva Acrópolis en Almería, en la Sala Nostrum del Centro C. Idealia de esta ciudad, sobre la Orden del Temple y los Templarios.

Para comenzar se remitió lógicamente a los orígenes de esta Orden de Caballería. La Primera Cruzada comenzaría en el siglo XI, a partir del año 1091, y culminaría en 1099 con la toma de Jerusalén. En 1118, 9 caballeros se presentan ante el Rey de Jerusalén, Balduino II, y se ofrecen para “proteger los caminos”. Durante los siguientes 10 años se producen dos terribles batallas en la que no participan estos caballeros:

1) La batalla de la sangre.
2) La batalla de Agraz.

La Orden de los pobres caballeros de Cristo se constituye en Jerusalén. Establecen Regla y obtienen Bula Papal que excluía la injerencia del clero en la misma. Crean la figura novedosa del Monje-Caballero, tomada luego por otras órdenes. Como símbolo de la pobreza inicial del Temple usaban la imagen de dos caballeros compartiendo un mismo caballo.



Sello Templario: Sigillum Militum Xpisti (El Sello de los Soldados de Cristo)


* Orígenes e historia:

Tras la caída del Imperio Romano en el s. V surge la figura de San Benito quien dicta una regla para la Orden que va constituyendo con sus seguidores (Orden Benedictina). Establece un rito que dividía el día en 7 horas dedicadas al trabajo, 5 al estudio y otras 5 a la Liturgia.

Y comienzan a recopilar el saber greco-latino, obras de Platón y Aristóteles, esculturas, etc. De esta Orden surge San Gregorio. San Colombano funda en Irlanda otra orden con su regla; trae la tradición celta al resto de Europa. Ambas órdenes se fusionan y se establecen en Francia. Luego Vernon se establecería en Borgoña (con 1.500 manuscritos), donde funda el Cluny. Son los creadores del “románico”. El Papa dicta una Bula que indica que el Cluny sólo es responsable ante el Papa.


Cruz Templaria


San Bernardo de Claraval es heredero de esta corriente. Dos parientes estarían entre los fundadores del Temple. Hay varias teorías sobre la misión de estos caballeros en Jerusalén durante 10 años:

1) Buscar el Grial.
2) Buscar el Arca de la Alianza.
3) Iniciarse en el saber Esenio.
4) Iniciarse en las órdenes musulmanas.

A su vuelta a Europa lo hacen con unos caballeros que no eran cristianos. En Europa surge la literatura caballeresca importada por el Cluny. El primer año son 500, después se sumaron miles, hasta alcanzar varias decenas de miles.



Jacques de Molay, ultimo Maestre de la Orden


Los centros organizados del Temple eran las Encomiendas, en las que participaban hermanos “legos”. Combatieron poco (algo en España). Su misión era civilizar. Promovieron la agricultura, el arte, los gremios, etc. Puede verse su rastro quizá en varias catedrales, la presencia de la constelación de Virgo (la Virgen, la Gran Madre, Isis).

En Oriente aparece Saladino que une a los árabes y ataca el Reino de Jerusalén (batalla de Hatín). En 1187 toma Jerusalén y llega hasta San Juan de Acre. Con la alianza con los mongoles recuperan Jerusalén. Tras la partida de los mongoles, el Temple abandona Tierra Santa.

El Rey de Francia, que tenía grandes deudas con el Temple, promovió Papa a Clemente V que inicia su persecución y asalta las encomiendas. Por supuesto, no se hallaron tesoros, ni el Bafumet, ni el Grial.


Imagen de un Templario tallada en un tronco (El Bierzo)


Hoy, tiempos de crisis, podemos aprender de los Templarios, ser caballeros.

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