domingo, 24 de mayo de 2026

Los planetas de Gustav Holst

 

Los planetas de Gustav Holst, charla a cargo de la profesora de música Marina Navarro Estrella. La actividad tuvo lugar en la Asociación Cultural Nueva Acrópolis de Almería. La organización corrió a cargo del Instituto de Artes Tristán, dentro de su proyecto Música, Palabra y Movimiento.


Gustav Holst conoce la Teosofía gracias a su madrastra. Sigue las enseñanzas de H. P. Blavatsky y especialmente de Alan Leo.

 

Los planetas de Gustav Holst

 

Marte: La guerra, el caos, la destrucción necesaria, natural, inexorable. Caracterizado por tres temas principales: el ángel destructor, la danza de la muerte y un tema fluido.


Los planetas de Gustav Holst


Venus: La paz. La llamada, el amor, viejas certidumbres. El Universo se integra. Se oyen campanillas (celesta), se van encendiendo luces. El conocimiento se extiende.


Mercurio: Es el mensajero alado. Un primer tema alado, ágil, veloz. El segundo, cuentas, hilo de plata (encarnaciones). Y tercero, el pensador, de arriba, hasta atarse a la Tierra. Bitonalidad, si bemol mayor y mi mayor, armonía de los opuestos.


Júpiter: La alegría del conocimiento, con tres temas fundamentales. Un primer tema, festejo. Otro, danza, es la justicia, el que equilibra. Por eso está en medio en la obra. Y un tercer tema, de tres notas del tema de Venus: gracias, nobleza, justicia, belleza.


Los Planetas de Gustav Holst


Saturno: El tiempo. Es el portador de la antigua edad, el tiempo necesario. La puesta en marcha, procesional. Un pequeño reloj. Aunque haya libre albedrío, todos navegamos en un océano infinito. Pareciera una marcha fúnebre, pues algo debe morir en nosotros. Inexorable. Pasa, se disuelve en el Universo. Luego es menos fúnebre, esperanzador.


Urano: Esta transformación requiere un mago, el despertador a una nueva realidad. Primer tema juguetón, para preparar el hechizo, de 4 notas sobre el nombre de Holst. Segundo tema nebuloso antes de la transformación. Y un tercero, hechizo y transformación.


Neptuno: Rey de los mares, el místico después de la transformación. Huye de lo terrenal, la música es ingrávida, las campanillas de Mercurio, mar eterno. El coro, sensación de lejanía. Otro nivel, que se deshace en el Universo. El ser mortal frente al espíritu. Sólo queda el espíritu.


sábado, 23 de mayo de 2026

Simone Weil: la autenticidad de pensar y vivir

 

Simone Weil: la autenticidad de pensar y vivir. Con este título el profesor Antonio Burgos pronunció dos conferencias en las sedes de la Escuelade Filosofía Nueva Acrópolis en Roquetas de Mar y en la Escuela de Filosofía Nueva Acrópolis en Almería. Simone Weil parece estar de moda. Una filósofa incondicional a la verdad, cuyo único temor parece ser la posibilidad de engañarse a sí misma. No se considera autora, sino la canalizadora de ideas útiles para los demás.


Simone Weil vivió entre 1909 y 1943, treinta y cuatro años, pues. Esencialmente filósofa, aunque no le gustaban las etiquetas. De familia judía, es educada de forma agnóstica. Desde niña se preocupa por la humanidad. A los cuatro años decide dejar de comer chocolate porque los soldados en la Guerra no pueden comerlo. Sufre una crisis en la adolescencia, filosófica: a los catorce años piensa en la muerte, no se cree con valor, con facultades naturales. Pero cree que cualquiera puede acceder al conocimiento aún sin tener facultades. El ser humano puede comprender si presta atención a las cosas. Se requiere concentración.

 

Simone Weil: la autenticidad de pensar y vivir

Filosofía

La Filosofía ayuda al hombre a mirar donde debe. Tras su crisis parece dirigirse a la mística. El pensamiento siempre se equivoca. ¿Intuición filosófica? Se requiere comprender. La mente interpreta, no comprende. Desde la Revolución Francesa, necesaria para introducir cambios sociales, filosóficamente lleva a la mera especulación. Para Weil, la filosofía es un cambio de toda el alma. Tener conocimientos y no ponerlos en práctica es una pérdida de tiempo. Sólo hay una Filosofía: búsqueda de la verdad. Las verdades son pocas y ya están expresadas. Hay que volver a hablar de ellas para comprenderlas y adaptarlas a cada época. No existe el progreso filosófico. La Filosofía no requiere un vocabulario especial y no es patrimonio de ninguna academia o escuela. Una colectividad no piensa, piensa el individuo.


El filósofo es el que tiene buenas preguntas. Recomienda llevar un diario para escribir las propias reflexiones. Una de sus obras más conocidas está escrita en forma de diario, Cuadernos.


Naturaleza y vida

Son manifestación de lo divino. El mundo está porque la Divinidad se ausenta. El hombre busca la Divinidad, la Verdad. Está perdido y busca la Patria Celeste. Pero no hace falta ser un genio para comprender la verdad, todos pueden comprenderla, si se cumplen ciertas condiciones: desear la verdad, atender sin prisa. Weil habla del misterio de la atención. El objetivo de la educación debe ser desarrollar la atención. La recompensa de la atención: la mayor inspiración. Y el gran problema del hombre: la desgracia (heridas del alma por injusticias, la mentira, la fealdad).


Simone Weil: la autenticidad de pensar y vivir


Arte

Es expresión de la Divinidad. No requiere explicaciones. No es un lujo, es una expresión del espíritu humano. La sociedad necesita arte, necesita la percepción de la belleza por parte del individuo. El Arte es fruto de las almas despiertas. El pueblo necesita Arte, que es una forma de pedagogía.

 

Política

Es una Ciencia y un Arte para hacer de todos los hombres filósofos. Es una herramienta para que los hombres despierten. Se requieren hombres buenos. Simone Weil quería prohibir los partidos y la propaganda (política y comercial) para no manipular. El desarraigo es una forma de manipular. Votar a alguien conocido. Niega los derechos humanos; habla de los deberes humanos. Escribe el libro Preludio de una declaración de los deberes humanos. El trabajo es una necesidad para desarrollarse y crecer. Si se trabaja sólo por sobrevivir se es un esclavo.


Ciencia

Dice que se ha convertido en Magia Negra, fuerza la Naturaleza y no comprende, quiere dominarla (técnica). Buscar la verdad en todos los niveles.